domingo, 7 de marzo de 2010

No estoy seguro por qué resulté con Parachutes antes de que Coldplay se volviera una banda famosa, pero creo que fue porque vi el video de Shiver en alguna parte y quedé impactado. Lo que sí recuerdo es la agradable y envolvente sensación cuando escuché "Don't Panic" -el primer tema del álbum- cuando escuchaba el álbum una y otra vez en el discman que mi primo Andrés Tochoy me había prestado. Con ése tema una tarde le presenté la banda a mi amigo John Oswaldo Moya, a quien le llamó mucho la atención particularmente lo irónico que resultaba que cantasen "We live in a beautiful world" de una manera tan melancólica.

Los dos sencillos que los dieron a conocer fueron "Yellow" y "Trouble", que para mí eran bastante aburridas en relación con mis dos preferidas. Muchos de los rockeros que odian a esta banda la odian seguramente por haber sido bombardeados con esos dos blandos sencillos. Fue el perfecto video de "The Scientist" lo que consolidó a la banda como una de las más importantes de la historia reciente del rock... del rock suave... del rock suave de chicos buenos... del rock suave de chicos buenos que le gusta también a sus novias...

Fui con mi hermano menor, Kevin, al concierto que Coldplay ofreció hace unos días en Bogotá. Nuestra madre, al enterarse, exclamó "Ojalá a Kevin no le termine gustando esa música rock que a usted le gusta", pero la verdad es que Coldplay también suena en la emisora que ella escucha, y ella es la culpable de que a mí me guste el rock, ¿quién la mandó a engomarse con el rock en español cuando yo era pequeño?

Fue un espectáculo tranquilo y maravilloso. El mejor concierto que he visto hasta el momento. El inicio fue emocionante, con "Life in Technicolor", "Violet Hill" y "Clocks" me estremecí y hasta se me aguaron los ojos. Además del contacto de la banda con el público, los lásers y la pirotecnia, hubo muchas cosas interesantes: una mezcla exótica entre "God put a smile upon your face" y "Talk", una nueva canción llamada "Don Quixote", lados B (no me había percatado de lo buena que es "Glass of Water"), la banda tocando lejos de la tarima principal (más cerca de los de "preferencia"), el baterista Will Campion cantando una canción mientras Chris Martin tocaba la armónica, regalaron un CD a la salida (Left Right Left Right Left) ¡y tocaron Shiver!

Al principio cuando escuché el álbum Viva la Vida! me pareció cargado de sonidos interesantes, pero sentía que le falta algo. Lo que faltaba era paciencia, de mi parte... pues se trataba de un álbum bastante experimental. Pensé que la banda ya estaba entrando en declive... y cuando los vi con esos harapos con los que se visten, diseñados por ellos mismos diseñaron... estuve por un momento seguro de la desgracia. Pero después de la costumbre, la paciencia y del concierto siento que están en su mejor momento. Ojalá creen música todavía cuando yo sea un anciano, si es que tengo el descaro de vivir más de 40 años.

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