V de Vegetariano (primera parte): de la moral de la compasión


Tenía yo 13 o 14 años cuando leí por primera vez el Bhagavad Gita, comentado por el Swami Prabhupada (lider de los Hare Krishna). El libro es un capítulo de la Majábharata, aquella monumental epopeya de la India. El Gita me impactó por su misticismo, por su espíritu trágico y por los comentarios del Swami. Me sorprendió encontrar una visión no personalista de Dios, en la que se caracterizaba el espíritu divino como un espíritu absoluto y el conocimiento como un reconocimiento de la pertenencia de la consciencia individual al espíritu absoluto. Heredé para siempre el misticismo y el amor a la filosofía de la India.

Pese a esa hermosa concepción religiosa, el Bhagavad Gita es una tragedia, es la tragedia de Áryuna: un principe que se enfrenta al dilema de asumir la comandancia en una guerra contra un ejercito en el que militan muchos de sus queridos parientes y amigos. Dios, imparcial, le otorgó como ayuda al otro bando un ejercito divino, mientras que al de Áryuna le ofreció su orientación encarnando como Krishna. Krishna confronta a Áryuna, lo insta a asumir su propio destino: pelear a muerte. La impermanencia de todos los seres involucrados en la guerra era incluso una razón para ser valiente.

Aunque el relato puede servir de justificación a actos violentos en nombre de la religión, permite otra interpretación: una invitación a asumir el deber, lo que se considera correcto, incluso por encima de los gustos y las costumbres.

En la tradición literaria de la India los textos se transmitían con comentarios línea por línea, dando varias veces más crédito a los interpretes que a los autores. En el Bhagavad Gita que leí ésa era la función del Swami Prabhupada. Lo hacía bastante mal. Según su interpretación lo más importante del texto parecía ser el deber de volverse vegetariano. Si Krishna abría sus mil brazos, si Áryuna tenía una epifanía, cualquier cosa que ocurriera, llevaba al Swami a la misma moraleja -bueno, estoy exagerando un poco.

Se notaba que el Swami Prabhupada estaba profundamente preocupado por el sufrimiento de los animales. Eso me conmovió más allá de su idea de que si uno mata acumula karma negativo que luego, en otra vida, tendría que pagar, sufriendo lo que ellos sufren. Esa concepción del karma y de la reencarnación es tan ridícula como la concepción tradicional de infierno y vida eterna en nuestra cultura. También es ridículo pensar que las vacas son especialmente sagradas. Pero más allá de estas supersticiones había una pulsión más noble, una razón más fuerte: la compasión.
(Krishna representado tocando tiernamente flauta para las vacas)

Mi abuelo materno fue un reconocido banderillero, mi abuelo paterno fue un arriero paisa. La tauromaquia ha jugado un papel importante en la historia de una de mis familias, y la ganadería.en la historia de la otra. Bajo esas influencias es anormal preguntarse si está bien consumir o disponer de la vida de los animales, más aun si la religión culturamente dominante nos inculca la idea de que somos los reyes de la creación (actitud que fácilmente nos lleva a conductas poco ecológicas).

La duda me condujo fácilmente a una convicción fundada en la compasión entendida como empatía. No quiero ser yo culpable innecesariamente del sufrimiento de seres que siento que se parecen en muchos aspectos a mí . Tampoco quiero tomarme el derecho de disponer de su vida si tengo la posibilidad de sobrevivir de otra manera. Creo que es lo correcto, aunque la carne sea rica -porque lo es-, aunque no sea la costumbre de mi familia, ni de mi cultura.

Descubrí tiempo después de mi decisión que el budismo permite aproximarse más claramente a ese concepto de compasión . No se trata de nuestra "compasión", no es ese sentir lástima por los miserables y ser condescendientes con ellos. Compasión como reconocimiento de la consciencia del otro. Todas las consciencias son manifestaciones particulares de la misma naturaleza y, en ese sentido, todas las consciencias están en comunión, incluso la de los animales. Al reconocer otra consciencia, reconozco que ese ser -como yo- huye de los horrores del sufrimiento y se aferra instintivamente a la vida. La compasión es la conjunción de las pasiones (ésa es de hecho su etimología), significa que es la capacidad de comprender lo que el otro siente. En el fondo, somos lo mismo. Me atrevo a decir que el único genuino fundamento de la moralidad es la compasión.

La violencia es lo contrario a la compasión, es causar sufrimiento a un ser sintiente y participar en mecanismos que termina con privación de la vida de seres conscientes. Dicho de otra manera, el vegetarianismo es un acto de no violencia. Ésa es su mejor justificación.

Así que me volví vegetariano. No soy activista, ni extremista. He hecho excepciones. No hago comentarios durante la cena, y siempre que me preguntan trato de responder sin creerme moralmente superior. Consumo lácteos, huevos y miel (lo cual me convierte técnicamente en un“apilactoovovegetariano”). Es realmente muy difícil ser un vegano puro. No llego hasta ese punto porque creo que podemos convivir con animales beneficiándonos de ellos en una relación mutualista (ellos por sus servicios reciben el beneficio de sobrevivir y reproducirse).

Este texto inicia una serie de artículos con los que quiero promover el vegetarianismo analizando diferentes tipos de argumentos, contándoles algunas anécdotas personales y sugiriendo algunas alternativas para llevar a cabo este estilo de vida. Me gustaría mucho que fuera un diálogo a partir de sus preguntas y puntos de vista (en los comentarios).

En el próximo artículo presentaré argumentos ecológicos y económicos a favor del vegetarianismo.

mi dirección (coordenadas espaciales detalladas)

Encima de mi cama
∈Cuadrante suroccidental
∈ Tercer cuarto (el de la derecha)
∈ Apartamento 703
∈ Edificio Lerner (Av. Jiménez # 4-03)
∈ Localidad de La Candelaria
∈ Bogotá D.C.
∈ Cundinamarca
∈ Colombia
∈ América
∈ La Tierra
∈ Sistema Solar
∈ Brazo de Orión
∈ Vía Láctea
∈ Grupo Local
∈ Supercúmulo de Virgo
∈ Esta versión del Cosmos ("Universo")
∈ El Deviniente (mal llamado "El Ser")

The Memory Remains




La mayoría de los antiguos fans de Metallica ahora se disfrazan de yupis. Un día anormal se van vestidos de negro a la oficina y se vuelan para cumplirle la cita a la banda más importante de la historia del Hard Rock moderno. Metallica se presentó en Bogotá por segunda vez en 11 años el pasado 10 de marzo, cuando están próximos a cumplir 30 años de carrera artística.

Frank Charles Sánchez, mi mejor amigo del colegio (quien, por cierto, esta es la hora en la que se ha dignado todavía a aparecer), escuchaba Sandy y Papo. Una de las cosas de las que me siento más orgulloso en la vida es que lo rescate de ese hueco y él terminó apreciando Metallica (y se consiguió una guitarra eléctrica). Un día que él fue a mi casa tuvo el privilegio de escuchar a mi mamá cantando la melodía femenina de "The Memory Remains" y diciendo "ésa música así sí me gusta" a propósito de las canciones suaves del Load y el Reload.

En Armenia, donde yo crecí, esta es la hora que mucha de la gente que escucha rock sólo escucha las mismas pocas bandas: Metalica, Nirvana, Héroes del Silencio y eventualmente Kraken o Ángeles del Infierno. Y de Metallica sólo escuchan del Álbum Negro hacia atrás. Según me han contado, eso pasa en muchos otros lugares de Colombia. La mayoría dos Rockeros que se suponen son los más rebeldes, alternativos, anarquistas y de mente abierta, son ultraconservadores y cerrados.

¡Les va la madre!: Por culpa de los fans anclados en el pasado de Metallica,
¡no tocaron nada del Load, ni del Reload ni del Saint Anger! Los metachos conservadores se indignaban con que la banda no hiciera alarde de su virtuosismo y que disminuyeran el nivel de "trash" para experimentar con un rock más "alternativo". Hasta los criticaron por cortarse el pelo o por participar en la banda sonora de una película de acción. Si se hubiesen enterado que Metallica hizo una canción con un rapero, ¡se desmayan! ("yeeeeeeeeah, they did it" y les parecera triste, pero también es cierto que los raperos cantan canciones de Metallica).

Metallica evolucionó en los 90's y en los 00's y lo que han hecho desde entonces ha sido formidable. Yo quería ir al concierto con una camiseta que dijera "I love St. Anger, so fucking what?". Los retrógrados tuvieron el descaro de hacer una carta firmada por miles para que despidieran al productor Bob Rock porque según ellos "había influenciado negativamente el sonido de la banda". Fue una triste injusticia.

Listo, cambiaron el productor, pero ni así estuvieron contentos. Es una falta de respeto que ni siquiera hayan escuchado con juicio Death Magnetic, que es un esfuerzo de la banda por seguir evolucionando pero rescatando elementos para que sus fans rememoren las viejas épocas.
Durante el concierto, afortunamente tuvieron la oportunidad las canciones de este álbum.

Kirk Hammett no tiene que hacer solos inimitables para ser una leyenda. El solo de "Hero of the Day", por ejemplo, lo hace cualquiera, pero es maravilloso. Y si no se le dio la gana de hacer solos en St. Anger, ¿cuál es el problema? Los ritmos de las dos guitarras en ese álbum son puro poder.
La buena música no se trata de impresionar con la pinta y con el virtuosismo, se trata de expresar o suscitar lo sublime. Bien sea desde lo melódico-melancólico, bien sea desde lo rítmico-agresivo, Metallica siempre ha sido sublime. Sus letras siguen siendo filosóficas. Su energía y su calidad como músicos no merman. Que el "nuevo" bajista se haga trenzas y parezca un simio,
no le quita que el hombre encajar perfectamente con la banda.

¿Le han prestado atención a baladas diferentes a "Fade to Black" y Nothing Else Matters"?Bleeding me y Low Man's Lyrics, por ejemplo, son dos piezas de las más hermosas que podrá escuchar un ser humano en su vida.


Disfruté muchísimo el concierto. Vi por fin estos íconos. Cuando Juanes era Metalero, su imperativo moral era "¿Qué haría James Hetfield en este caso?". Así de en serio digo que Metallica ha influido mucho en mi educación. Me saqué el clavo de no haberlos podido ver antes. Hizo falta haber ido con mi primo Carlos Barragán, pero el zopenco no se dio mañas y me dejó con su boleta.

Lars Ulrich se despidió sugiriendo que Metallica debería presentarse más a menudo en Colombia.
Espero que para la próxima toquen algunas de éstas:

- Human
- Four Leaf Clover
- Astronomy
- Until it sleeps
- Bleeding me
- Hero of the Day
- Mama said
- Low Man's Lyrics
- To live is to die.
- Frantic
- Turn the page
- The Unnamed Feeling
- Dirty Window
- And Justice for All.
- The Day that never comes.
- The Unforgiven
- The Unforgiven II
- The Unforgiven III


No estoy seguro por qué resulté con Parachutes antes de que Coldplay se volviera una banda famosa, pero creo que fue porque vi el video de Shiver en alguna parte y quedé impactado. Lo que sí recuerdo es la agradable y envolvente sensación cuando escuché "Don't Panic" -el primer tema del álbum- cuando escuchaba el álbum una y otra vez en el discman que mi primo Andrés Tochoy me había prestado. Con ése tema una tarde le presenté la banda a mi amigo John Oswaldo Moya, a quien le llamó mucho la atención particularmente lo irónico que resultaba que cantasen "We live in a beautiful world" de una manera tan melancólica.

Los dos sencillos que los dieron a conocer fueron "Yellow" y "Trouble", que para mí eran bastante aburridas en relación con mis dos preferidas. Muchos de los rockeros que odian a esta banda la odian seguramente por haber sido bombardeados con esos dos blandos sencillos. Fue el perfecto video de "The Scientist" lo que consolidó a la banda como una de las más importantes de la historia reciente del rock... del rock suave... del rock suave de chicos buenos... del rock suave de chicos buenos que le gusta también a sus novias...

Fui con mi hermano menor, Kevin, al concierto que Coldplay ofreció hace unos días en Bogotá. Nuestra madre, al enterarse, exclamó "Ojalá a Kevin no le termine gustando esa música rock que a usted le gusta", pero la verdad es que Coldplay también suena en la emisora que ella escucha, y ella es la culpable de que a mí me guste el rock, ¿quién la mandó a engomarse con el rock en español cuando yo era pequeño?

Fue un espectáculo tranquilo y maravilloso. El mejor concierto que he visto hasta el momento. El inicio fue emocionante, con "Life in Technicolor", "Violet Hill" y "Clocks" me estremecí y hasta se me aguaron los ojos. Además del contacto de la banda con el público, los lásers y la pirotecnia, hubo muchas cosas interesantes: una mezcla exótica entre "God put a smile upon your face" y "Talk", una nueva canción llamada "Don Quixote", lados B (no me había percatado de lo buena que es "Glass of Water"), la banda tocando lejos de la tarima principal (más cerca de los de "preferencia"), el baterista Will Campion cantando una canción mientras Chris Martin tocaba la armónica, regalaron un CD a la salida (Left Right Left Right Left) ¡y tocaron Shiver!

Al principio cuando escuché el álbum Viva la Vida! me pareció cargado de sonidos interesantes, pero sentía que le falta algo. Lo que faltaba era paciencia, de mi parte... pues se trataba de un álbum bastante experimental. Pensé que la banda ya estaba entrando en declive... y cuando los vi con esos harapos con los que se visten, diseñados por ellos mismos diseñaron... estuve por un momento seguro de la desgracia. Pero después de la costumbre, la paciencia y del concierto siento que están en su mejor momento. Ojalá creen música todavía cuando yo sea un anciano, si es que tengo el descaro de vivir más de 40 años.

Larga vida a Darwin en los 200 años de su nacimiento


"El hombre desciende del mono" -o, peor aún, "el hombre no es más que una lombriz"- parece ser para muchos la idea principal de la teoría de la evolución propuesta por Charles Darwin, quien nació un 12 de febrero -como hoy- hace 200 años. La verdad lo único que afirma el pensamiento darwinista es que los actuales primates y el ser humanos evolucionaron a partir de una especie ancestral común cercana. Según la idea de Darwin del "árbol de la vida", si uno escoge cualesquiera dos especies habrá de encontrar un ancestro común, lo cual podría explicar muchas de las similitudes orgánicas que se puedan encontrar entre esas dos especies. Darwin representaba así esta idea en sus cuadernos:


El fenómeno que le interesaba explicar a Darwin -como sabrán ustedes por la famosa historia de las Islas Galápago- es el de la diversidad biológica y la adaptación: ¿Por qué existen tantas especies? ¿Por qué los organismos están especialmente diseñados para satisfacer las exigencias que les impone su medio ambiente? La respuesta más sencilla es que, si hay un diseño complejo, entonces hay un diseñador inteligente. La genialidad de Darwin consistió en concebir una explicación de este innegable diseño sin apelar a la idea de un sujeto diseñador. Esto les ha hecho pensar a muchos que Darwin negaba la existencia de Dios, pero él llegó a reconocer en su Autobiografía que su teoría era insuficiente para refutar la hipótesis de la existencia de Dios. De hecho no era eso lo que buscaba. La idea de Dios está más allá de los límites de la ciencia: Recuerdo mucho un comercial televisivo colombiano que promovía la promovía la protección de la Palma de Cera -nuestro árbol nacional, que crece justo en mi tierra (♫♪"Quindío, corazón mío"♪♫)-. El comentarista de dicho comercial esbozaba un argumento más o menos así: "En el principio Dios creó las especies... ¡y las dotó de la selección natural para que evolucionaran!... cuídemos la Palma de Cera". Se imaginarán cuánto me divirtió este argumento. No se le puede responder nada. Ése es el punto, la creación de Dios podría ser dinámica y constante, Dios pudo haber creado la selección natural, Dios pudo haber configurado las leyes que harían posible el surgimiento de las primeras "moléculas replicantes", o puede que no. La teoría de Darwin ofrece una explicación del fenómeno de la diversidad y la adaptación más allá de la irresolvible duda de si lo hizo Dios o no. Ahí está.

La idea de Darwin es simple, pero no por eso deja de ser genial: Entre los organismos de una misma especie hay diferencias que se pueden heredar. Si la vaina está muy berraca (si hay "lucha por la existencia"), aquellas diferencias heredables que hagan que ciertos individuos tengan alguna ventana frente a sus congéneres tendrán más posibilidades de heredarse, es decir, se presentarán más en la siguiente generación. Y como éste sería un proceso acumulativo, entonces, a la larga, la suma de esas variaciones heredables generaría grupos tan diferentes que constituirían ya una especie aparte con respecto a la población de la cual surgió.

La teoría de Darwin es genial y creativa no porque haya inventado algo nuevo. Ya existía el concepto de "evolución" entre los biólogos, el de "selección" entre criadores y el de "lucha por la existencia" entre economistas. Lo genial de Darwin fue la manera en la que combinó esas ideas. Ésa es una de las razones por las cuales yo creo que la autenticidad u originalidad es la manera particular en la que uno mezcla todos los elementos, es la proporción que uno cultiva entre las influencias que recibe, es la manera como recombina los factores utilizando las reglas dadas y los elementos del juego.

Todos creen saber qué es la evolución porque han visto Discovery Channel. Pero un error frecuente, y lo he comprobado mil veces preguntando cómo evolucionó la jirafa, es la creencia de que si un organismo ejercita mucho un órgano entonces sus hijos saldrán con ése órgano más desarrollado. Y siempre respondo que eso como creer que si uno se dedica al baloncesto los hijos van a salir más altos, o que si se dedica a la natación van a salir más anchos, o que si se broncea van a salir más morenos. Darwin no tenía pinche idea de cómo eran los genes y se equivocó totalmente proponiendo una teoría de la herencia según la cual existían unos corpúsculos llamados "gémulas" que viajaban desde las células normales hasta la células sexuales a través del torrente sanguíneo. Su primo, Francis Galton -otro señor que yo adoro-, lo refutó con un experimento de transfusión sanguínea en conejos: los hijos de los conejos receptores no heredaban rasgos de los conejos donantes. La genética contemporánea, erigida sobre el descubrimiento de la función del ADN, se complementa perfectamente con la teoría de la evolución y corrije el error de Darwin sobre la herencia.

Parece que Darwin se equivocó mucho. Algunos biólogos afirman que la evolución no es gradual (teoría del saltacionismo de Eldredge & Gould -¿recuerdas Héctor la filosofía posmoderna sidhenaística?-). Otros afirman que las ramas del árbol de la vida se pueden volver a juntar simbióticamente, ellos argumentan por ejemplo que nuestras mitocondrías solían ser organismos separados (teoría de la endosimbiosis de Margulis & Sagan -¿recuerda señor Guillot que somos colonias?-). Otros que hay otros procesos tan importantes como la selección natural (la teoría de los constreñimientos de Gould -ciencia de culto para mi estimadísimo Natural Max-). En fin... Lo interesante es que todas estas críticas son realmente correcciones que hacen evolucionar la teoría de la evolución.


Darwin & Yo

Soy un fervoroso darwinista. Siento que las explicaciones evolucionistas dan una luz sobre todos los fenómenos biológicos. Por ejemplo, la psicología evolucionista (liderada por tipos como David Buss), en su aventura de tratar de explicar por qué nos gusta lo que nos gusta, ha elaborado una explicaciones muy interesantes de la diversidad sexual humana.

Siempre tuve un pensamiento muy naturalista, pero no recuerdo muy bien por qué inscribí aquella vez ese curso de filosofía de la biología con mi actual tutor, el profesor Alejandro Rosas. Me puso a leer El gen egoísta de Richard Dawkins -libro que entendió muy bien Molly Parker-. Rosas no es muy divertido en clase, pero los problemas que hizo surgir a partir del libro me cautivaron para siempre. Dawkins dice que somos máquinas de supervivencia construídas por los genes para sobrevivir (reproducirse) y lleva esa idea al extremo. Este ejercicio lo sumerge a uno para siempre en la pregunta "¿cuál es la relación entre naturaleza y cultura?".

Ese problemita de la esencia de la naturaleza humana me resulta especialmente delicioso a la luz del aporte de Darwin. La evolución se ha centrado en hacernos organismos eficientes en términos reproductivos, pero el diseño resultó tan complejo, tan lleno de "propiedades emergentes", que nos convirtió en una especie muy interesante: tenemos la legítima capacidad de reconfigurar individual, social e históricamente el fin de nuestra existencia, trascendiendo el ideal biológico de reproducción como objetivo de la vida. Pero todas nuestras capacidades son posibilitadas en alguna manera por nuestra configuración genética, por nuestro diseño biológico, por la evolución de nuestra especie. Imagínense ahora que pasa si uno combina estas ideas con la tesis estoica según la cual "ser feliz es vivir según su propia naturaleza": interesante, muy interesante...

Mi monografía de pregrado en Filosofía argumenta que la selección artificial es un subtipo de selección natural. Mi monografía de posgrado explora la relación entre la teoría de la eugenesia de Galton y la teoría de la evolución de Darwin. Y hoy estoy estudiando mucho sobre evolución de la sexualidad. Creo que la teoría de la evolución debe ser considerada si se quiere tener una buena comprensión del fenómeno de lo humano, pues es una fuente poderosa de hipótesis, problemas y explicaciones. Por eso me oirán por mucho tiempo promover el pensamiento darwinista.

Feliz cumpleaños, Darwin. Que la luz de tu intelecto nos siga iluminando. ¡Y que la evolución los dote de un genotipo que les permita a ustedes y a sus eventuales descedientes ser prósperos y felices!